Toda esta reflexión que venimos haciendo en estas semanas es para mostrar que la creatividad solo puede surgir en personas con mentalidad abierta, con imaginación e inventiva, con actitud de búsqueda permanente. Personas que viven queriendo poner en juego sus talentos en todo lo que hacen. Que abren caminos nuevos y no se conforman sólo con los ya conocidos. Espíritus que se atreven a explorar, abandonando los refugios de la seguridad.
¿Que hacer, entonces, para formar catequistas creativos, sin importar su condición de vida, su nivel cultural o el medio de dónde proceden? He aquí algunas sugerencias:
• Confiar en la persona, en toda persona, como alguien capaz de crear con los talentos que posee.
• Educar la sensibilidad hacia la realidad y hacia la historia como únicos espacios donde Dios se revela creativamente, en formas siempre nuevas e irrepetibles.
• Centrar la formación ciertamente en la adquisición de conocimientos y en el aprendizaje de habilidades, pero sobre todo en la aptitud para pensar, juzgar y discernir.
• Entrenar a los catequistas para adoptar actitudes de cuestionamiento y de diálogo consigo mismos, con la realidad, con el Señor, con la comunidad.
• Ponerlos en condiciones de buscar sus propias respuestas catequísticas y no pretender darles todo ya hecho.
• Infundir la convicción de que la persona humana es inagotable en su creatividad, pues por algo es 'imagen y semejanza' del Dios inagotablemente creador.
• Confrontar constantemente su vida y su trabajo con la Palabra de Dios, única que posee toda la autoridad para mantenerlos creativos y para valorar la autenticidad de su creatividad.
FANO: “No soy un dibujante cristiano, sino un cristiano que dibuja” Patxi Velasco o mejor conocido
como FANO, nacido en Oviedo, España en 1973, es uno de los ilustradores
católicos contemporáneo, más reconocido a nivel mundial, sus ilustraciones las
vemos circulando en cualquier tipo de promocionales, didáctica o catequesis.
Sus trazos llenos de vida, colorido y significado catequístico, surgen como un
continuo testimonio de Jesús, nos dice: “Comencé a dibujar en mi parroquia para
ayudar a la catequesis. También daba clases de Religión en un colegio de un
barrio marginado de Málaga, donde la gente vivía aún en el analfabetismo, así
que necesitaba dibujar para poder trasmitir de una manera sencilla a los
alumnos, el mensaje de Jesús”. En ese colegio, en donde hoy ya es director, y
en esa misma parroquia FANO continúa enseñando Religión.
FANO nos dice: “Toda catequesis,
toda formación de la fe, debe conjugarse con el nombre de Jesús. Por ejemplo,
educar en valores está muy bien, pero Jesús debe estar ahí. Nosotros hacemos
tres cosas en nuestra catequesis: Enseñar con Jesús, Orar con Jesús y querer
ser como Jesús. Él es el centro y el pilar de nuestra formación, Jesús está en
todo. Podemos hablar de compartir, de solidaridad, pero si no hablamos de Jesús,
nos quedamos en el envoltorio”. Por eso son célebres sus ilustraciones hechas
con las letras del nombre de “Jesús” llenas de vida, de color, de movimiento y
de mensaje profundo. Dice FANO: “Me dicen que dibujo muchos corazones. Pues,
claro, el corazón es el símbolo del Amor. Y la historia del Evangelio, como la
fe, es una historia de Amor. El nombre de Jesús y la palabra Amor no pueden
desaparecer, porque son nuestra Fe”. FANO es también un evangelizador
que, más allá de los dibujos, divulga su testimonio como creyente, y dice:
“Jesús, es mi coach personal. En realidad, lo de coach es la Parábola de los
Talentos. Nosotros tenemos una serie de talentos y un coach te ayuda a crecer y
a desarrollar esos talentos. Utilizamos la imagen de Jesús, porque al
encontrarte con Él, te hace crecer y ser quien eres en potencia. Eso es un poco
el trabajo de un coach. Y Jesús es quien dignificó la vida de todas las
personas y quien hizo que la viviéramos en mayor plenitud” Fuente: Vida Nueva Digital / Juan Carlos Rodríguez / 16 junio 2018 |





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